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Manual de pretextos para entrenadores

Entrenadores del mundo. Foto: Espacio futbol.

No es que estemos a favor de solaparlos, pero siempre la culpa de las derrotas se las llevan ellos y los únicos sentenciados son precisamente ellos. Pierden su trabajo, su prestigio y muchas veces hasta su carrera sepultan.

Ante los cuestionamientos y el ataque constante de la prensa, se han visto obligados a formar una especie de cofradía donde siempre terminarán diciendo lo mismo tras una derrota.

Así, el asedio de la afición con las dudas generadas en los medios de comunicación , darán al entrenador una bocanada de aire fresco para salir del apuro cuando inicie el bombardeo de preguntas incómodas en las conferencias de prensa o gritos en el estadio pidiendo su destitución…

Pep Guardiola es uno de los DT’s más exitosos de los últimos tiempos.
Foto: Futbol en positivo.

Atención entrenadores, aquí algunas frases para salir del apuro:

1. Hoy en día ya no hay rival pequeño.

No hay mejor justificación que está cuando se pierde contra un equipo inferior en calidad. Apelar a decir que “los rivales del área han crecido” puede ser un cuento muy convincente… siempre y cuando no pierdas por goleada.

2. No me trajeron los fichajes que solicité.

Afirmar que no tienes al equipo que quieres es el pretexto perfecto para argumentar que con lo que tienes no puedes hacer lo que deseas. Insinuar que tu equipo sería más fuerte si la directiva (echarle la culpa) hubiera cumplido tus peticiones. Brillante.

3. Somos un hospital de lesionados en el equipo.

Aplica para el punto 2. Pero con más drama aún. Claro, tomando en cuenta (y rezando) que esos lesionados sean los mejores de tu equipo. Si los inhabilitados son los de la banca, no hay pretextos. Búscate otro.

4. Nos hicieron gol en la única llegada que tuvieron.

De entrada, fueron más efectivos. No hay pretexto para eso. Pero puedes hacerle (A la Paco Jémez) sacártela diciendo que tu equipo tuvo más llegada, más fútbol, que la suerte y la tarde no lo quisieron así y que seguramente el siguiente partido con esas llegadas, alguna entrará. Así ya aseguras al menos un partido más de sueldo.

Los árbitros son el chivo expiatorio favorito de los técnicos.
Foto: Núñez Sport.

5. El calendario es muy apretado. Jugamos muchos partidos en poco tiempo.

Ojo, técnicos mexicanos. Ustedes ya pueden aplicar esta. Ya hay Copa, Concachampions, Libertadores y Liga. Solo pueden decirlo los técnicos cuyos equipos participan en dos o más de estos torneos. No es posible participar en todos. De cualquier manera siempre los técnicos europeos llevaran más credibilidad aquí… ¡ellos sí que juegan más torneos!.

6. Los penaltis son una lotería.

Y no mienten. Es una moneda al aire. Lo único “achacable” es la manera de cobrarlos. Si fallas todos (Como Portugal)… ni cómo ayudarte.

7. Así es el fútbol.

Una frase tan filosófica como tonta. No hay mucho que decir. Echarle la culpa “al futbol” es como darte un balazo en el pie. En fin. Es una opción también por si gustan, técnicos.

8. Todavía dependemos de nosotros mismos.

De cierto modo, si llegara a ser cierta esta frase, no hay mucho que reclamarle al entrenador. El equipo está obligado a tener todavía el beneficio de la duda. Aquí existe la posibilidad aún de salvarse (si se tiene un ultimátum). Así que una vez más… un partido más de vida.

Las conferencias son el lugar idóneo para los pretextos.
Foto: Al día.

9. El terreno de juego estaba fatal. No se podía jugar.

Esta es capciosa. Si se llega al fondo, en teoría el jugador de fútbol empezó jugando en el llano. Entonces, debería estar acostumbrado a las malas condiciones de un terreno de juego. Puede que logren aquí engañar a más de uno. Pero no es conveniente hacerlo con frecuencia.

10. Nunca hablo del arbitraje pero lo de hoy fue un robo.

Esta es la favorita de muchos por excelencia. Claro que dependen las condiciones de cómo se desarrolló el juego. Con la tecnología aprobada hoy en día, será difícil aplicarla en el futuro. Pero mientras no se implemente definitivamente, podrá ser el eterno as bajo la manga. No importas el árbitro estuvo excelso o pésimo… siempre encontrará el técnico algo que acusarle.

Como última recomendación, que conste que no damos estos consejos para “zafarse”. Si son aplicables y con argumentos, no existe razón alguna entonces para no sacarlos a la luz.