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México pierde ante Dinamarca y viaja a Rusia entre un mar de dudas

¿Qué queda? Rezar dicen algunos. Esperanza dicen otros. Muchas vertientes salvo la realidad. Porque en esa misma, México cayó ante Dinamarca en Brondy 2 a 0 en su último partido de preparación previo a Rusia 2018. Tras una semana un tanto rara por la polémica fiesta hecha por algunos seleccionados, Juan Carlos Osorio, volvió a improvisar una alineación que no le dio resultado (de nuevo).

Un rival que en teoría es similar a Suecia, rival de grupo. Y que para los daneses también servía de sinodal puesto que ellos comparten grupo con Perú, en teoría también, parecido a México. La última escala en tierras escandinavas trajo además descontentos, como el de Héctor Herrera, de quien se dijo abandonaría «el barco tricolor» para ir al Mundial por los problemas familiares que le aquejan tras la fiesta.

De nuevo, la despedida ante Escocia afirma de un espejismo de quien sigue aferrado a realizar un papel importante en la próxima justa de verano intercontinental. México no ha sido México. Lo dejó de ser desde un tiempo para acá. No lo fue en la despedida del Azteca, no lo fue ante Gales en Estados Unidos y no lo ha sido hoy en Brondy. Mientras más se acerca Alemania el 17 de Junio, más son las dudas alrededor del combinado nacional.

La nueva rotación de Juan Carlos Osorio trajo un planteamiento extraño. En donde los once mexicanos no saben qué hacer con la pelota. No atacan, no proponen, no definen. La culpa no es de Dinamarca, quien sí aprovechó lo que tuvo y marcó cuando pudo. Jesús Manuel Corona desbordó tratando de crear peligro pero ni Oribe ni Hernández lograban hacer gol. Uno en mal momento, el otro en peor momento. Súmese la lesión de Reyes, quien parece que no llegará, a pesar del aferro del colombiano de llevarlo.

Aún con el empate a cero los primeros 45′, México no cambió para la segunda parte. Edson Álvarez, Rafael Márquez y Marco Fabián, entraron pero la tónica de equipo soso y frágil fue la misma. En cinco minutos, los nórdicos clavaron dos goles. Primero al 70′ con Poulsen quien recortó a Gallardo fuera del área y la puso inalcanzable a Ochoa. Y segundos después la figura del Tottenham,  Cristian Eriksen, le ganó la espalda al mismo Gallardo y  fusiló a Paco Memo.

Con el 2 a 0 a cuestas, México sí que trató de reaccionar pero de mala forma. Las ganas y no la lógica los invadieron. Sin embargo, un centro de Corona que recibió Chicharito, lo estrelló en el poste sin fortuna. Raro, muy raro el accionar de México. A una semana del debut, se piden muchas explicaciones, que hasta ahora, nadie, ni los jugadores saben cómo responderlas. Rezar es un recurso y al parecer, el único.